Usar la Hipnosis Conversacional para la primera sesión

La persona nos expresa sus motivos de consulta de hipnosis.

Detectamos cuáles son los temas universales que están debajo de ellos e iniciamos la conversación hipnótica sobre: Esos temas universales. La forma en que trabajamos y esto lo hacemos poniendo un pie en la imaginación y otro en la ciencia todo el tiempo para que la persona acepte lo que le decimos

Comentamos sobre la mente Inconsciente como el lugar donde están grabadas todas nuestras experiencias de vida en forma de huellas en donde la forma de la huella es el recuerdo y la profundidad fue hecho por la energía de vida con que vivimos ese momento y que sigue fluyendo, disponible para que nuestro cuerpo funcione bien, para disfrutar la vida, llevar a cabo nuestros proyectos.

Pero cuando son situaciones muy intensas, la huella es profunda y está llena de la fuerza de vida que utilizamos para sobre vivir ese momento. A veces no hay una situación intensa sino muchas chiquitas parecidas que van profundizando esa huella e igual se va llenando de fuerza de vida lastimada necesitamos rescatar.

Esas huellas pueden verse también como heridas y, cuando se hicieron, nos tragamos tantas emociones que no pudimos expresar y tal vez ni reconocer, y a esas emociones tragadas, indigestas, se agregan todas las que nos tragamos en nombre de la buena educación. Poner ejemplos haciendo referencia en lenguaje tentativo al motivo de consulta.

A continuación, hacemos un ejercicio para:

  1. Entrar en contacto con la Sabiduría Universal a través de la respiración que llega a todas sus partes.
  2. Poner el trabajo en manos de la Sabiduría Universal
  3. Pedirle que mientras trabajamos otras cosas, vaya:
  4. Sanando y recuperando la fuerza de vida de las huellas, sin necesidad de recordarlas,
  5. Sanando las heridas (preguntando cómo son)
  6. Digiriendo la indigestión emocional (preguntando cómo la percibe y entregándola)
  7. En todas las sesiones, hacer conversación indirecta sobre los temas que vamos a trabajar,(en la primera sesión una gran parte de la conversación consiste en explicar cómo trabajamos).

Una vez puesto el trabajo en manos de la Sabiduría Universal hacer un ejercicio en trance tocando cada uno de los puntos que trajo así como cada producción del inconsciente que aparezca (sueño, afecto, símbolo, expresión metafórica, imagen o síntoma) y/o englobándolos en una expresión metafórica, desencadenando un proceso para su solución, asegurándose de que el proceso ya se inició y dejándolo en manos de su Sabiduría Universal.

Al terminar de tocar todos los puntos, preguntar a la persona si ya se dio cuenta de cómo está regresando su fuerza de vida, cómo van las heridas y qué pasó con el símbolo de la indigestión emocional.

A continuación regresar a cada uno de los puntos tratados para ver cómo va el proceso.

En cada proceso que haya terminado, agradece a la Sabiduría Universal. Si todavía no termina el proceso, lo deja en sus manos y le agradece por los avances.

Al final, se hace un ensayo en donde se constata que ya se resolvieron todos los puntos “estás viviendo como quieres vivir, sintiéndote como te quieres sentir porque ya se resolvió tal y tal cosa (todas)”.

Si le parece bien, le dice a la Sabiduría Universal, así quiero o mejor. Le agradece. Deja los procesos pendientes y su vida en sus manos. Diciéndole Yo hago lo que me toca, tú ocúpate de lo demás.

Hace una respiración voluntaria diferente o cualquier movimiento voluntario y abre los ojos.

A lo largo del proceso, en el momento conveniente, hacer sugestiones poshipnóticas.

Cuando la persona no se da cuenta del cambio, le podemos decir “Despreocúpate”, pero el “Despreocúpate” va siempre junto con “Yo hago lo que me toca, tú ocúpate de lo demás”, de manera que sea responsable.

Carlos Martin